Cuidado, nos observan
Ha terminado la tormenta y docenas de gotas de lluvia de todas las edades y tamaños se han quedado asidas al cristal observándonos desde la ventana.
No te muevas. Parece que esperaran un milagro que las salve antes de que se terminen sus fuerzas y caigan definitivamente o vuelva el calor que las evapore.

Fotografía: Antonio Domingo





Una vez leí un libro no publicado, un manuscrito sin publicar, que dedicaba su título y alguna escena a este momento que describes, de la lluvia cuando pega contra la ventana. Hasta que leí ese libro, no había visto ninguna referencia explícita a ese bellísimo momento. Es un momento precioso, y veo que más de una persona es consciente de ello.