Un cielo de fuego y oro

La tarde de Madrid empieza a encontrarse perezosa y cansada mientras la noche grita diciendo que se está despertando repleta de energía. Entretanto el cielo se viste de fuego y oro para celebrar su relevo y la ciudad asiste maravillada al espectáculo de luz y color con que se vestida.

Una belleza difícil de igualar y digna de ser reflejada por cualquiera de los mejores artistas de la historia de la pintura.

Un cielo de fuego y oro

Fotografía: Antonio Domingo


Escribe un comentario


Artículos relacionados